Ya se ha hablado mucho del amor por los zapatos y hasta hay un síndrome bautizado con esta obsesión. Pero ¿qué hay del amor por las carteras, que siempre necesitamos una nueva, aunque sepamos muy bien que no sea cierto?

Es una verdad casi científica: casi todas las mujeres amamos las carteras y hurgar en una de ellas es casi un entrar en un verdadero confesionario femenino. Es que ¿habrá otro accesorio más personal y funcional en tiempos en que tenemos que hacer de todo y –ciertamente- llevar mucho de ello con nosotras?

Y sí, claramente, desde sus orígenes fue pensada como un artículo utilitario, pero con los siglos, fue evolucionando en forma, tamaño y diseño, hasta convertirse en un accesorio icónico que ha ido de la mano de las tendencias de la moda, traspasando la barrera del bien y el mal.

Las icónicas

Birkin, de Hermès

Dentro de un avión, en uno de sus viajes, la actriz y cantante británica Jane Birkin se quejó del poco espacio disponible en su bolso. Para suerte de ella (y de las que llevamos muchas cosas dentro del nuestro), a su lado estaba  el entonces presidente de Hermès, Jean Louis Dumas, quién le prometió la confección de un modelo a sus necesidades. ¿Te gusta? A casi todas. Pero para tenerla hay superar dos obstáculos: un modelo puede llegar a costar 100.000 euros (unos 70 millones de pesos chilenos) y tiene una lista de espera de varios años.

Speedy, de Louis Vouitton

La bautizaron como Speedy’, pensando en el concepto de resistir el  ajetreado ritmo de vida de la mujer de la época. Por ello, esta bella cartera de monograma, al margen de su diseño exquisito, donde cada detalle está pensado en funciones específicas, tiene una durabilidad, resistencia e impermeabilidad a prueba de todo. Su record: es una de las carteras más imitadas de la historia y un todo terreno bastante costoso.

2 55, de Chanel

Es la cartera Chanel por excelencia. De líneas rectas y tiras metálicas, este modelo es un clásico que se reinventa cada temporada, aunque su esencia sigue siendo la misma que inspiró a la casa de moda en febrero 1955 (de ahí su nombre). Nació precisamente de la necesidad tener las manos libres, en tiempos en que  los bolsos que utilizaban las mujeres eran de mano y de ahí su gran cualidad: nació para romper el molde, pero se convirtió en un clásico. Un manifiesto de libertad.

Ellus

No es fácil definir las carteras Ellus, porque son una mezcla de lo vanguardista, sofisticado y moderno, completamente combinables con cualquier look. La magia está en sus diseños, inspirados en líneas clásicas, sus materiales nobles, pero que al mismo tiempo se adecuan perfectamente a las tendencias actuales. No es extraño el negro. Pero tampoco el color, los brillos, las tachas y el metal. Tanto en sus bolsos más grandes, pensados en un día cualquiera y organizados con prácticos compartimientos, como en los más pequeños, que remiten más a lo glam, una cartera Ellus no es un accesorio neutro: es parte del look total.

Ciertamente hay muchas más y todas tienen una diseño, una inspiración y –lo que no es menor- un historial de imitaciones réplicas, para que al menos en el papel (o en la foto), estén al alcance de todos. ¿Cuál es tu favorita? ¿Hay alguna otra que agregarías?

Un comentario de “Carteras: El irresistible valor agregado de un accesorio eterno

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *